martes, 24 de noviembre de 2009

Imágenes secretas. Picasso y la estampa japonesa


La vida y obra de Pablo Ruiz Picasso ha sido ampliamente estudiada. Los diferentes periodos en que se divide su obra así como las diferentes influencias que recibió en cada una de ellas han llenado páginas y páginas de estudios dedicados al pintor malagueño. Uno de los objetivos del Museo Picasso, con Pepe Serra en el timón, es realizar una relectura de la obra picassiana, llegando a rincones en que los estudiosos no habían prestado atención o en aspectos sugeridos pero no del todo estudiados. Con este objetivo los comisarios de esta exposición, Ricard Bru i Malén Gual, han querido ir un poco más allá en una relación poco tratada pero muy intersante, la de Picasso con la estampa erótica japonesa.
El primer contacto que tiene el joven Picasso con esta obra se inició a su llegada a Barcelona. El japonismo entró con fuerza en los ambientes modernistas de la ciudad, véase la taberna els Quatre Gats. Los miembros de la bohemia barcelonesa se dejaron seducir por artistas nipones como Hokusai, Utamaro o Yasuyuki. La cultura japonesa no sólo llegaba a través de imágenes sinó que había una fiebre colecionista de objetos tipo cerámicas y poco a poco el japonismo se apoderó de la ciudad con diferentes negocios dedicados a estos objetos: Museo de Arte Japonés en la calle Pau Clarís, los almacenes de Japón, la botiga Mikado. Este contacto con la cultura japonesa se incrementó a su llegada a París dónde conoció a la actriz nipona Sadayakko, de quien podemos ver un retrato en la exposición. Ésta está compuesta por grabados del propio Picasso en comparación con los grabados japoneses que formaban parte de la propia colección del pintor así como otros documentos que nos ayudan a construir ese clima que reinaba de fascinación hacia el arte venido de Japón.
La tenue luz, el rojo y negro, las paredes, imitando las casas japonesas, que compartimentan las diferentes secciones nos introducen en un ambiente privado que encaja perfectamente con la idea de Imágenes Secretas, título de la exposición.
Las secciones en que se divide el espacio són: japonismo- Sadayakko – tentáculos-Shunga-Picasso y Shunga. Esta división, a priori acertada, una vez en las salas queda muy descompensada. El gran espacio dedicado al contexto, los 3 primeros ámbitos, ocupan un espacio demasiado importante en comparación de la pequeña sala dedicada a la relación de Picasso y el shunga, pilar de la exposición.Aún así las obras del propio Picasso, muchas de ellas dedicadas a su amigo Sabartés, son intersantes aunque en momentos pueden ser algo repetitivas.

Imágenes secretas. Picasso y la estampa erótica japonesa
Museo Picasso ( Barcelona)
Del 5 de noviembre 2009 al 14 febrero de 2010